WAR REQUIEM .... una Oda a la Paz

 

03.07.2010

Con el patrocinio de METALQUIMIA, en el Gran Teatre del Liceu (Barcelona) ha estrenado el War Requiem (Réquiem de guerra, 1962), de Benjamin Britten, una gran «misa de difuntos» que alterna los textos litúrgicos de la misa latina con una serie de poemas ingleses de Wilfred Owen (1893-1918), un soldado, poeta y pacifista muerto en acción de guerra una semana antes del armisticio de 1918, al final de la Primera Guerra Mundial.
Brillantemente interpretada por la soprano Anja Kampe, los solistas Ian Bostridge y Peter Mattei, la Orquesta Sinfónica y Coro del Gran Teatre del Liceu, el Coro de Cambra del Palau de la Música Catalana y la Escolania de Montserrat, Britten quiso hacer -a partir de su profundo pacifismo- una obra de reconciliación por encima de los horrores de la guerra, una declaración de sus convicciones contra cualquier conflicto bélico. Con este fin, pensó en tres solistas vocales, cada uno de una de las nacionalidades de los combatientes.
Los intérpretes se distribuyen en tres grupos: el coro, soprano solista y orquesta principal, de tono suplicante y sentimiento de culpa, que cantan el texto de la misa; el coro de voces blancas y órgano, que también cantan este texto y representan la vida después de la muerte; y los solistas masculinos, que representan las víctimas de los combates, acompañados por una orquesta de cámara, que cantan los textos de Owen.
Obra muy imponente y contrastada, de una gran carga simbólica, constituye una de las obras maestras del siglo XX y que convierte una Missa de Difuntos en una Oda por la Paz.
En la fotografía, Narcís Lagares y Josep Lagares con la soprano Anja Kampe